martes, 17 de enero de 2012

MIES VAN DER ROHE PAVILION

The German Pavilion during the Barcelona International Exhibition 1929 was designed by Mies van der Rohe. It was a very important sample of modern achitecture dismanteled at the end of the event in 1930.
The contrast between colors of the marble walls, the use of chrome faced steel columns, the simplicity and purity of lines, are characterisitc of the construction.
In 1986 the reconstruction of the German Pavilion was finished in the original site.


 The open air pond

 The Barcelona Chair was custom-made for the Exhibition


 Georg Kolbe's sculpture

PAVELLON MIES VAN DER ROHE

En Montjuic tenemos una pequeña joya de la aquitectura contemporánea, el pavellón de Alemania para la Exposición Universal de 1929.
Diseñado por Mies Van de Rohe y construido el 1929. Fue destruido durante el 1930,  es un ejemplo claro de arquitectura efímera, y también de los orígenes de las arquitecturas que triunfarán durante el siglo XX y hasta la actualidad.
En 1986 el Ayuntamiento de Barcelona finaliza la reconstrucción. Actualmente se encuentra abierto al público.
La simpleza de sus líneas, la nobleza de materiales, el juego cromático que se establece con los mármoles, contrastan totalmente con los edificios eclécticos, como el Palacio Nacional, que se encuentran a su alrededor.

Estanque con cantos rodados

Interior, podemos ver la silla Barcelona, diseñada por el arquitecto especialmente para la exposición

Dawn escultura de Georg Kolbe en uno de los espacios más relajantes del pavellón

martes, 20 de diciembre de 2011

LOCALES CON ENCANTO: RESTAURANTE LA FOIXARDA

Este restaurante está situado en la antigua pedrera de la Foixarda detrás del Palacio Nacional en la montaña de Montjuic. Es el lugar ideal para huir del mundanal ruido de la ciudad sin necesidad de salir de ella. Diez minutos andando desde la Plaza España nos acercan a esta hípica con terracita y vistas espectaculares de la pedrera de la montaña.

Vista del Palacio Nacional de Catalunya, a la derecha del Palacio, por un camino de tierra se llega a la hípica de la Foixarda

Entrada por la terraza, dipone de menú económico de mediodía de calidad y de servicio a la carta, el personal es agradable y simpático, recuedo uno de los camareros especialmente bromista... eso si con gracia

Vistas del Palacio Nacional desde la terraza

 La terracita en cuestión, también dipone de comedor cubierto, pero la gracia está en el disfrute del sol y de las vistas.